Un día salí de
paseo con mi padre… De pronto, él se detuvo en una curva y
después de un pequeño silencio me preguntó:
-Además del cantar
de los pájaros, ¿Oyes algo más?
Agudicé mis
oídos y después de unos segundos le respondí:- Sólo escucho
el ruido de una carreta.
-Eso es, dijo
mi padre. Es una carreta vacía.
Entonces le
pregunté con curiosidad: ¿Cómo sabes que es una carreta
vacía, si no la vemos?
-Es muy fácil, sé que está vacía por el ruido. Cuanto más
vacía está la carreta, más ruido hace.
Crecí y me hice
un hombre. Cada vez que escucho a una persona hablando
demasiado, interrumpiendo la conversación de los demás,
presumiendo de lo que tiene o de lo que sabe, prepotente y
menospreciando al resto de las personas que lo rodean, tengo
la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: Cuanto más
vacía está la carreta, más ruido hace.
La humildad
consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los
demás descubrirlas. Piensa que existen personas tan pobres,
que lo único que tienen es dinero y soberbia...
Recuerda que:
“Si las palabras no son mejores que el silencio...lo mejor
es callar..."
Por lo tanto, no hagas ruido como una "carreta vacía".
“Cuando las
palabras no son mejores que el silencio...lo mejor es callar...
¡No hagas tanto ruido!”
Dios te dice:
“Si no tienes nada que decir, escúchame en
silencio; yo te enseñaré a ser sabio” Job
33:33
José Luis Prieto